La Clamida y la fertilidad

La Clamida y la fertilidad

Una de las infecciones bacterianas más comunes es la clamidia, que se manifiesta como una inflamación del cérvix y se extiende hacia el útero provocando endometriosis, inflamación de ovarios y pérdida prematura de la función ovárica. Si no se trata a tiempo, puede alcanzar las trompas de Falopio infectándolas (salpingitis) con posibilidades de daño permanente.
 
Se ha comprobado que la Clamidia causa inflamación Pélvica comprometiendo las posibilidades de lograr un embarazo.
 
El daño que la Clamidia produce en las Trompas de Falopio causada por la salpingitis, es una de las causas más comunes de la infertilidad femenina.
 
Los síntomas de clamida en las mujeres son la aparición de secreción vaginal y dolor abdominal puntual. En casos más graves, que aparecen entre los 7 y 20 días siguientes a la infección, se manifiestan como inflamación vaginal, secreción vaginal, dificultad al orinar y molestias en toda la zona genital.
 
En los hombres, la Clamidia puede provocar inflamación de próstata, del epidídimo y de las vesículas seminales. Si no se trata la clamidia en los hombres, puede causar la esterilidad de los testículos. Diversos estudios han demostrado una relación directa de causa efecto en problemas de fertilidad masculina.
 
Los hombres infectados con Clamidia, pueden observar una secreción del pene, dificultad para orinar y dolor o hinchazón de los testículos.
 
Lo más preocupante de la Clamidia, es que en el 50% de los hombres y el 75% de las mujeres, la infección pasa desapercibida. Las consecuencias de un embarazo (si se consigue)  en mujeres infectadas de clamidia, afectan directamente al bebé, pudiendo nacer con neumonía, conjuntivitis, enfermedades víricas diversas o clamidia.