¿Estas preparada para hablar de La Infertilidad?

Ésta es una pregunta que creo que muchas nos hacemos cuando estamos inmersas en este mundo de pruebas, negativos, visitas médicas, diagnósticos…
¿Estas preparada para hablar de La Infertilidad?

Para empezar, yo pienso y es una opinión personal; que sólo se puede hablar de la infertilidad con naturalidad cuando lo has asimilado previamente. Al menos es lo que nos ocurrió a nosotros.

La primera noticia es un mazazo, y en nuestro caso, además, luego fuimos descubriendo más cosas.

Recuerdo ese papel donde nos decía claramente que M tenía teratozoospermia, o lo que es lo mismo, sólo un 2% de formas normales y móviles. La cara de M era un poema y yo no pude evitar ponerme a llorar de desesperación, ya habíamos pasado mucho, como para encima tener que afrontar algo así. En ese momento no teníamos ni idea de todo lo que nos depararía el futuro en los próximos años y que aún sería peor, pero en aquel momento era una catástrofe.

Con quién primero lo comenté fue con una amiga muy íntima y mi hermana, después a mis padres. Pero hablar con el resto de amigos se nos hacía muy difícil. Pensaba que era una cosa tan íntima que no tenía que dar explicaciones a nadie y además hablar de ello me producía mucho malestar, me sentía muy incómoda.

Unos meses más adelante lo tuve que decir a mi jefa y mis compañeras de trabajo. Me costaba tanto hablarlo, que sudé como un pollo para explicarlo, era como si me desnudara y me expusiera, era muy vulnerable. Cualquier comentario, cualquier mirada o pregunta podía herirme hasta el infinito, iba con pies de plomo, medía todas mis explicaciones, pero,¡me estaba haciendo tanto daño a la vez!.

Hasta que ya, después de la primera Icsi fallida, decidí irme a la psicóloga. Tuve una suerte increible con ella. No la conocía de nada y estaba cerca de casa y fue mi salvación. Ya lo he cometado que la terapia fue muy dura, pero me ayudó a ordenar mi mente y a enfrentarme a la situación con valentía.

Se acabó ese complejo de inferioridad que tenía por no poder ser madre como las demás. En esas reuniones donde hay varias madres hablando sin parar de sus hijos yo me hacía pequeñita, pequeñita, me enfermaba tener que estar con ellas, no las soportaba. Ahora ya no me escondo, y si tengo que contar algo de mi embarazo lo cuento, y a la que le de aprensión que se aguante, son mis vivencias y no pienso renunciar a ellas, soy la madre de Lola, y estoy muy orgullosa de ello.

Se acabó aguantar preguntas impertinentes, como que para cuando vosotros, que se os pasa el arroz, es que os esperáis mucho…mira, es que soy infertil y además he pasado por ésto y ésto, ¿qué pasa? ¿tienes algo más de qué opinar?

Se acabó el sentirme culpable por no hablar del tema con mucha gente, pero primero, hay personas a las que no me apetece explicarles mi vida y segundo lo haré con quienes yo quiera y cuando esté preparada, y ahora lo estoy.

Pero todo ésto lo he conseguido en mucho tiempo, con ayuda y trabajándolo. Por eso digo que se puede hablar cuando se asume que es tu realidad. Desde luego no es la ideal, pero que es la tuya, al fin y al cabo y hay que aprender a vivir con ella.

¿Vosotras qué opinais?

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