Los expertos coinciden en que las mujeres tienden a sobreestimar su fertilidad e infravaloran el riesgo de ser estériles

La demanda de óvulos para tratamientos de fecundación in vitro casi se ha multiplicado por 10 en una década en España.
El retraso en la maternidad aumenta las dificultades para concebir debido a los problemas relacionados con la edad, como la baja reserva ovárica.
La preservación de la fertilidad mediante la vitrificación de óvulos gana terreno en las nuevas generaciones que toman conciencia sobre los límites de la edad.
Los expertos coinciden en que las mujeres tienden a sobreestimar su fertilidad e infravaloran el riesgo de ser estériles

De 2.094 ciclos de reproducción asistida con donación de óvulos en 2002 se ha pasado a más de 13.083 en 2014, según los últimos datos disponibles del Registro Nacional de Actividad de la Sociedad Española de Fertilidad. La cifra, que casi se ha multiplicado por 10 en una década, es consecuencia del retraso de la maternidad, principal factor de riesgo de esterilidad, que en algunos casos obliga a que se tenga que recorrer a tratamientos de fertilidad como la fecundación in vitro con recepción de óvulos de donante. 

“Nuestra sociedad está evolucionando hacia la esterilidad, en parte por los cambios sociales que han permitido la independencia económica de la mujer. Esto se hace patente en la edad media de la primera maternidad en España, que ha aumentado más de un año desde 2005, siendo hoy de 31,8 años”, ha señalado el doctor Luis Zamora, ginecólogo especialista en infertilidad y gerente de Barcelona IVF, clínica líder en reproducción asistida. 

Los especialistas en fertilidad reunidos en la 7ª Jornada de Barcelona IVF “En busca del niño en casa” han insistido en que la edad es el factor más importante en el tratamiento de la esterilidad, “pero que no se puede cambiar la edad de las pacientes que lo solicitan”. En concreto el estudio de una muestra de 2.000 demandas en Barcelona IVF evidencia que el 51,66% de las mujeres que requirieron un tratamiento de reproducción asistida tiene 40 años y más, el 28,46% de 35 a 39 años, y el 19% se sitúa en la franja de 30 a 34 años. Los datos de la clínica coinciden con las del Idescat (Instituto de Estadística de Cataluña), que señala que la proporción de madres de 40 años y más en Cataluña ha crecido más del doble en los últimos 10 años, representando en 2015 el 8,1% del total de nacidos vivos. 

¿De dónde vendrán los niños del futuro? 

“Actualmente, uno de cada veinte nacimientos en España –unos 25.000 bebés al año- tiene como origen un tratamiento de reproducción asistida, lo que pone de relieve el gran número de parejas que padecen problemas cuando quieren convertirse en padres, muchos de ellos cuando ya es tarde”, en palabras de la doctora Marta Colodrón, ginecóloga especialista en reproducción asistida de Barcelona IVF. “Las mujeres tienen que disponer de información realista sobre los límites de la fertilidad y de las causas de esterilidad relacionadas con la edad, como la disminución de la reserva ovárica, la merma de la calidad de los óvulos o la aparición de patologías benignas en el útero, como pólipos o miomas”, ha insistido. 

Sin embargo, estos límites biológicos entran en contradicción con “las falsas expectativas creadas a partir de casos de famosas y celebridades que han normalizado el embarazo después de los 40 años”, tal y como se ha hecho referencia durante una de las mesas de debate de la jornada de actualización de conocimientos en esterilidad de Barcelona IVF. “Los médicos y ginecólogos tenemos que informar a los pacientes de los problemas y de las limitaciones de la fertilidad, ya que distintos estudios han demostrado que las mujeres sobreestiman su propia capacidad reproductiva e infravaloran el riesgo de ser estériles y la posibilidad de quedarse sin descendencia”, ha subrayado la doctora Colodrón. 

Antes de llegar a situaciones de esterilidad existen soluciones de preservación de la fertilidad. “Cada vez más estamos llevando a cabo procesos de vitrificación de óvulos, es una tendencia de futuro”, asegura el doctor Raúl Olivares, director médico de Barcelona IVF. “En casos de querer postergar la maternidad, la congelación de óvulos es una garantía para la mujer de disponer unos años más tarde de oocitos de buena calidad para implantar”. También en los próximos años los Diagnósticos Genéticos Preimplantacionales (DGP) y el cultivo de embriones hasta el estadio de blastocitos (grupos de células todavía no diferenciadas) hasta el día 7 serán operaciones rutinarias en los laboratorios de reproducción asistida.